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¡Milagros,
señales
y prodigios
engañosos
de Satanás!


Un grave error que cometemos los hombres es ignorar la presencia y el poder de Satanás, hasta el punto de atribuir sus prodigios o milagros al Señor, llegando a santificar a los hombres por prodigios realizados por el maligno, excluyendo que el diablo pueda realizar grandes señales o incluso que exista.
A través de las Sagradas Escrituras sabemos que el diablo puede obrar milagros, signos y prodigios, que pueden atribuirse fácilmente a Dios. Pero la fe en la Palabra del Señor nos ayuda a reconocerlos.
Satanás, junto con todos los Ángeles malignos como él, que son seres espirituales superiores al hombre, tienen un gran poder sobre lo que es material en la naturaleza, así como la capacidad de manipular objetos a voluntad.
Un ejemplo de cómo el diablo puede manipular un objeto material se da en la siguiente parte de las Sagradas Escrituras:

(El Señor dijo a Moisés y a Aarón: «Cuando os diga el faraón que hagáis algún prodigio, le dirás a Aarón: “Toma tu bastón y tíralo delante del faraón, y se convertirá en una serpiente”». Moisés y Aarón se presentaron al faraón e hicieron lo que el Señor les había mandado. Aarón tiró el bastón delante del faraón y sus ministros, y se convirtió en una serpiente. El faraón llamó a sus sabios y hechiceros, y los magos de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos: cada uno tiró su bastón, y se convirtieron en serpientes; pero el bastón de Aarón se tragó los otros bastones). Éxodo 7,8

Desde el punto de vista del Señor, puesto que Él es el Creador de todo, la serpiente que brotó del bastón de Aarón era, sin duda, un ser vivo creado por Dios en ese preciso momento.
Las serpientes derivadas de los bastones de los magos de Egipto, muy probablemente no eran serpientes reales, sino palos de madera pulverizados y animados por el demonio, que los manipuló para que se movieran como serpientes.

De hecho, las Escrituras dicen que la serpiente de Aarón se tragó sus bastones, actuando así por instinto.
Un ejemplo similar de cómo el diablo puede manipular lo material se encuentra en el siguiente fragmento de la visión profética del Apocalipsis de Juan, que trata de la animación de la futura estatua de la bestia:

(Vi otra bestia que salía de la tierra; tenía dos cuernos de cordero, pero hablaba como un dragón, y ejerce toda la autoridad de la primera bestia, en su presencia; y hace que la tierra y todos sus habitantes adoren a la primera bestia, cuya llaga mortal había sido curada. Y realiza grandes signos, incluso hace bajar fuego del cielo a la tierra, en presencia de los hombres. Y engaña a los habitantes de la tierra mediante los signos que se le concedió realizar en presencia de la bestia, diciendo a los habitantes de la tierra que hiciesen una imagen de la bestia que tenía la herida de espada, pero que ha sobrevivido. Se le concedió infundir espíritu a la imagen de la bestia, de modo que la imagen de la bestia pudiera hablar e hiciera morir a cuantos no adorasen la imagen de la bestia). Apocalipsis 13,11

La futura animación de la estatua de la bestia, consiguiendo que hablara, es el mismo ejemplo de los bastones de los magos de Egipto animados por el diablo como si fueran serpientes, con el añadido de la palabra de Satanás, que habla a través de la estatua animada.
Es algo que no debe sorprendernos, porque el diablo también habló a través de una serpiente cuando engañó a Adán y Eva, así como a través de hombres poseídos en presencia de Jesús.
En realidad podemos decir que el diablo, al ser un Espíritu, puede hablar desde cualquier objeto o ser vivo que exista en la Tierra.
Con relación a la manipulación de objetos materiales por parte del diablo y otros indicios, se recomienda leer el documento «Existencia del infierno y del diablo.pdf», donde se recogen varios testimonios personales.

La animación de la estatua de la bestia podría no ser algo futuro, sino actual, ya que el diablo podría estar llevando a cabo prodigios engañosos, por ejemplo, a través de imágenes bidimensionales o tridimensionales que representan al Señor Jesús en la cruz, o a la Virgen, su madre.
En Internet circulan muchos vídeos en los que se ven estatuas a las que se les mueve la cabeza, uno o ambos brazos, o alguna otra parte del cuerpo.
En algunos vídeos también se ha grabado cómo brotaban lágrimas de sangre, como es el caso de una estatua de la Virgen.
Todos estos sucesos podrían ser una simple artimaña de ciertas personas con fines de diversión, que utilizan mecanismos especiales para provocar el movimiento de una parte de la estatua, las lágrimas, etc.

De no ser así, al no poder descartar el poder de Satanás y su acción directa sobre los objetos, estos serían signos evidentes y actuales de cómo el demonio actúa a través de las estatuas para engañar al pueblo de Dios, haciéndole creer que Jesús o la Virgen nos están comunicando algo a través de ellas.
En este sentido, podemos plantearnos la siguiente pregunta:

¿Cómo podría Dios enviarnos mensajes a través de imágenes o estatuas que, por su voluntad, no deberían existir, pero que existen a causa de nuestra desobediencia y maldad hacia él?

Antes de que se crearan estos objetos maléficos, Dios siempre se había comunicado con nosotros, los seres humanos, a través de profetas, apóstoles, Ángeles e incluso personalmente.
Lo que el Señor tenía que decirnos ya nos lo ha dicho en el pasado, tanto a través de la Ley entregada a Moisés como a través de la palabra de sus siervos, que también se ha plasmado por escrito y está siempre a nuestra disposición.
Estas obras maléficas o estatuas que creamos, además de ser ofensivas para Dios, nos llevan a la tentación y ofenden aún más al Espíritu Santo, al decir tonterías como las siguientes:

1) ¡Mira, Jesús se está moviendo!

¿Cómo podemos llamar a una estatua sin vida con el nombre del Divino Hijo de Dios, que vive eternamente?

2) ¿Lo has oído? ¡Jesús ha hablado!

¿Cómo podemos creer que Jesús habla a través de una estatua material que ofende a su glorioso Espíritu?

3) ¡El Santo ha abierto los ojos!

¿Cómo podemos atribuir la santidad del Espíritu incorruptible de Dios a un objeto corruptible?

4) ¡El Santo ha movido los brazos!

¿Cómo podemos llamar brazos a algo que no es más que materia y carece de la presencia del Espíritu?

5) ¡Milagro! ¡Jesús ha movido los ojos!

¿Cómo podemos caer tan bajo como para llamar milagro al movimiento de los ojos falsos de una estatua?

6) ¡Es un milagro, la Virgen ha derramado lágrimas de sangre!

¿Cómo podemos atribuir el nombre de la Madre de Dios a una estatua, por ejemplo, de yeso?

7) ¡Milagro, la Virgen ha llorado!

¿Cómo podemos creer que una estatua pueda derramar lágrimas si es una obra inerte y carente de sentimientos?

8) Etc.

En la profecía de Apocalipsis 13,11 citada anteriormente, el Señor nos revela que el diablo, con el permiso de Dios, puede incluso hacer llover fuego del cielo, engañando a los hombres y haciéndoles creer que él es el todopoderoso.
El fuego del cielo que Satanás enviará a la tierra tampoco debe asombrarnos, porque el diablo, que es un Espíritu, con el permiso de Dios puede, por ejemplo, transportar una masa de gas natural de la tierra al cielo y provocar una chispa en ella con dos piedras para producir fuego, arrojándolo luego sobre la Tierra.

La siguiente profecía de Jesús nos deja claro que el diablo también puede obrar grandes signos y milagros a través de quienes le sirven haciendo su voluntad, siempre para engañar a los hombres:

(Y si alguno entonces os dice: «El Mesías está aquí o allí», no le creáis, porque surgirán falsos profetas, y harán signos y portentos para engañar, si fuera posible, incluso a los elegidos. Os he prevenido)Mateo 24,23

Estas palabras del Señor Jesús nos muestran hasta dónde llega el gran poder de Satanás.


El Mensajero de Dios

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